Pedro José Donoso parecía tenerlo
todo: riqueza, poder y el amor de una joven y bella mujer que lo
convenció de amarlo sin mesura. Pero, no todo lo que brilla
es oro y a Pedro José le hacia falta algo que no podía
comprar con dinero: su salud.
Aun así, y después de muchos años como viudo,
decidió casarse con Isabel Arroyo, la jefa de diseño
en una de sus empresas. Para él, Isabel se convirtió en
la mujer ideal, la esposa ejemplar y su máximo aliento de
vida… tanto así que se aferró a ella, luchando
contra sus mismas enfermedades e incluso enfrentándose a
su propia hija, Ángela.
A pesar de estar perdiendo su vida, Pedro José Donoso no
se resignaba a perder. Quizás por ello se hizo adicto a
las ciencias ocultas como su única esperanza y por eso depositó toda
su confianza en Gaetana Charry, una extraña y misteriosa
mujer que parecía darle el consuelo que buscaba tras sus
misteriosas citas. Su otro consuelo era su piano y la música
que sus manos cansadas entonaban en él y que parecían
reflejar el dolor de su impotencia.
Pedro José parecía estar ciego a lo que pasaba a
su alrededor ya que lo único que le importaba era disfrutar
del amor de su esposa Isabel hasta el último de sus días.
Muchos dicen que el amor dura hasta que la muerte los separa.
En esta historia, la llegada de un misterioso hombre: Salvador
Cerinza llega a desafiar esta creencia. Salvador es un pobre campesino
sin educación que ha dedicado su vida al campo. Su vida
cambia radicalmente cuando regresa de la muerte para convertirse
en el arma con la cual Pedro José Donoso irá desenmascarando
a sus enemigos y tratará de corregir los errores cometidos
por un amor ciego.