Si Cenicienta hubiera sido una chica del 2000, su camino a la felicidad
seguramente hubiera sido diferente. en lugar de fregar pisos estaría
buscando trabajos para sobrevivir y no le pediría al hada
ni vestido, ni carroza, sino tiempo y la posibilidad de poder hacer
lo que le gusta en la vida. Tampoco se quedaría esperando
que el príncipe viniera a rescatarla, sino qeu saldría
a buscarlo por si misma y entonces veríamos quien rescataría
a quien...
Esta es la historia de Flor Fazzarino... que como cualquier chica
de 20 años tiene un montón de sueños por cumplir
y una realidad que se empeña en alejarla cada vez de ellos.
Su madre ha muerto y ella crece sola, desconociendo su verdadera
identidad y creyendo que Fazzarino, un humilde marino y esposo de
su madre, lanzado a la mar desde que ésta murió, es
su verdadero padre. Sin saber que es la hija de Santillán,
un importante empresario muerto recientemente, que se encontraba
casado con Malala, mujer ambiciosa y hostil y con quien ya tenía
una hija al momento de nacer Flor.
Así es como Flor se ve obligada a alternar entre diversos
trabajos y changas para sobrevivir. En realidad no le cuesta mucho,
ya que su osado carácter y su versatilidad hacen que se anime
y adapte a cualqier tarea o experiencia. Mientras que no tenga que
estar encerrada y le quede tiempo para el grupo de música
que tiene junto con sus amigos de la calle, está todo bien.
Siempre que puede, Flor se reúne con ellos, forman un grupo
de música, baile y expresión que hace que todo lo demás
tenga sentido. Pero un día Flor es desalojada de la pensión
en donde vive y debe encontrar con urgencia un techo. Si los cuentos
fueran como la vida este es el momento en que Cenicienta va al palacio
y participa del baile que le cambiará la vida...
Pero Flor llega a la casa de los Fritzenwalden, que si bien no es
un palacio podría serlo y allí, en lugar del baile,
lo que encuentra es un trabajo de asistente de la institutriz que
cambiará su vida para siempre. Los Fritzenwalden, herederos
de una importante familia alemana, son 6 hermanos, que van desde
los 25 a los 8 años, que han perdido a sus padres. Sin familia
en la Argentina, quedan a cargo de Federico, el hermano mayor, que
debe abandonar su máster en Alemania y sus sueños para
volver a ocuparse de la familia. Es un ser que hace años ha
adormecido sus sentimientos, que parece estar enojado con la vida
y que las circunstancias lo obligan a convertirse en un rígido
y severo conductor de la familia. A pesar del extenso personal de
apoyo con el que cuenta, nada parece ser suficiente para domar a
esas fieras por las que debe resignar su propia vida.
Flor se convierte en Floricienta para ellos y después de "resistirlos" termina
siendo la única persona capaz de sacar de ellos lo mejor y
de darles algo más que una correcta educación alemana
y cosas materiales. Así como el príncipe de Cenicienta
alguna vez encontró el zapatito que le devolvió la
felicidad, estos chicos encontrarán en Flor alguien que les
devolverá la alegría. Cuando ellos descucbren el secreto
de Flor, que son sus constantes huidas a la calle a bailar y cantar
con su grupo, la chantajean obligándola a llevarlos con ella.
En esa clandestinidad los hermanos descubren una vida que no conocían
y que ya no será tan fácil quitarles... Arman con ella
un grupo de música y baile y se dedican a animar fiestas y
eventos. Pero las cosas se complican porque Malala, madrina de Federico
y viudad de Santillán descubre a su muerte que su difunto
marido ha dejado como heredera mayoritaria a Flor. Entonces Malala
junto a sus 2 hijas casaderas, decide destruirla y casar cuanto antes
a la mayor de sus hijas con Federico, con el único objetivo
de recuperar y acrecentar la herencia que a su criterio le cooresponde.
En estado de anestesia emocional que vive Federico, no le hubiera
sido difícil a Malala alcanzar su meta... Un matrimonio sin
demasiado compromiso afectivo sería justo lo que él
necesita para poder dedicarse a su carrera y dejar a sus hermanos
al cuidado de su mujer, suegra y cuñada... Pero así como
siempre aparece un hada, o un duende o una barita que cambia la historia...
En nuestra historia surge el amor... Ese que nos permite creer, que
en los cuentos como en la vida, existen los finales felices.