Rosaura es una humilde muchacha que vive arrimada
en la hacienda de los Arismendi, cerca de Miami. Su padre es un borracho
y María Julia, su madrastra, no la quiere. María Julia
tiene una hija, la perezosa Karina, que también vive con Rosaura.
Para mantener a su familia, Rosaura se ve obligada desempeñar
tres empleos. Por las mañanas vende refrescos en una playa,
donde es cortejada por Bruno el salvavidas. En las tardes, la empeñosa
chica trabaja como secretaria de una agencia de detectives y por
las noches atiende el bar de una discoteca.
La Hacienda Arizmendi es propiedad de la cruel Eduarda, quien vive
en compañía de su prima Luisana a quien atormenta.
Luisana desea ingresar a un convento, pero su prima no la deja. Todos
ignoran que Luisana sufre de una doble personalidad y que por las
noches frecuenta bares bajo la identidad de la sensual Sirena.
Luis Mario, hermano de Eduarda, ha vivido en Madrid, lejos de su
familia, tratando de olvidar en vano la muerte de Camelia, su esposa
quien se ahogara en un accidente. Finalmente, decide regresar y buscar
alivio en el trabajo del campo. Al llegar, su avioneta se accidenta
y es rescatado por Rosaura a quien recompensa con un beso. Enfurecida,
la muchacha lo araña. Desde entonces el la llamará "Gata
Salvaje".
La Hacienda Arismendi está al borde de la quiebra. Para rescatarla,
Eduarda acuerda un matrimonio entre su hermano y la millonaria Eva
Granados. No sólo Luis Mario se rehusa, sino que en venganza,
desposa a Rosaura. Este será el comienzo del largo martirio
de la Gata Salvaje, ya que además de soportar desaires e intrigas
de parte de Eduarda y Eva, tendrá que enfrentar el retorno
de Camelia, la esposa de Luis Mario que fingió su muerte para
huir con un amante.