Virginia Martínez, mujer hermosa, sencilla
y honesta, trabaja como institutriz en la mansión de Rodrigo
Junquera. Los hijos de este hombre son: Junior, Carlos Alberto, Raquel,
Violeta, Aldo y Memo.
Carlos Alberto enamora a Virginia, sin pensar en nada serio, pero
ella lo ama sinceramente.
Rodrigo Junquera ha malgastado su fortuna y descubre además
que padece una enfermedad mortal. A su pesar, sabe que sus hijos
no están preparados para cuando él falte. Rodrigo piensa
en las cualidades que tiene Virginia y se casa con ella.
Sagrario, el ama de llaves, quien ha dedicado su vida entera a esta
familia, da todo su apoyo a Rodrigo, con quien comparte un gran secreto.
Alirio Roldán, antiguo socio de Rodrigo, tiene una fuerte
rivalidad y odio hacia los Junquera, odio que Maximiliana, su frívola
esposa, se ha encargado de fomentar.
Maximiliana está dispuesta a sacrificar a sus propios hijos
con tal de lograr sus objetivos. Alirio se opone a que su hija Anabella
mantenga una relación con Carlos Alberto, pero ella, por su
carácter caprichoso, se aferra aún más a este
amor.
Danilo Roldán, hijo mayor de Maximiliana y Alirio, es un
joven cínico y adulador, además de maestro en la técnica
del engaño, quien al conocer a Virginia la desea.
Al enterarse de la muerte de Rodrigo, los hijos detestan aún
más a Virginia, ésta, marcada por la promesa hecha
a Rodrigo, lucha incansablemente por solucionar los problemas de
los hermanos Junquera quienes se han convertido en sus más
terribles enemigos.
Junior, el primogénito, oportunista y mentiroso, enredado
en negocios turbios, considera a Virginia una amenaza para la poca
herencia que su padre ha dejado.
Carlos Alberto, quien se debate entre el odio y el amor que siente
por Virginia; Raquel, la más frívola y resentida de
los hermanos; Violeta, una jovencita conflictiva y con problemas
psicológicos, Aldo, confundido en su adolescencia, y el pequeño
Memito, de quien Virginia principalmente se hace cargo.