Durante una visita a México, Demétrio Azúnsolo
encuentra que su medio-hermano, Ricardo Platas, se suicidó,
supuestamente por la traición de una mujer. Cegado por la
rabia y el dolor, Demétrio promete buscar a la culpable
y hacerle pagar el precio por lo que hizo. Sólo tiene dos
pistas: que es una chica muy bella y que su nombre comienza con "V".
Sorteando los obstáculos a su paso llega a la casa de los
Fernández-Negrete, donde se hospedan Virginia y Verónica,
cuya belleza lo impresiona de inmediato. Demétrio supone
que ella es la mujer que arrastró a su hermano a la muerte;
decide vivir una Mentira e iniciar una larga jornada de intrigas
en las que tendrá como aliada a Virginia, quien siempre
ha envidiado a Verónica y ha competido con ella por el amor
de su primo Juan.