Juliana Soler (Paola Rey), una joven muy capacitada
e inteligente pero con una baja autoestima por no ser precisamente
bonita, vive una doble vida: bella de día y fea de noche.
A través de un espejo mágico, ella se transforma en
la despampanante Maritza Ferrer.
Mientras que Juliana es la mujer tímida, noble, buena y cariñosa,
cuya apariencia es aceptada por sus seres más queridos, Maritza
es la hermosa y talentosa profesional, cuyo intelecto y aspecto físico
la ayudan a conseguir una buena posición en las Empresas Mutti,
compañía internacional de cosméticos, donde
conoce al amor de su vida, Marcos Mutti (Juan Alfonso Baptista).
Pero el encanto del espejo tiene sus condiciones: Juliana sólo
será bella durante el día porque cuando la noche caiga
regresará a su apariencia normal; y quizás su condición
más difícil es que nadie podrá verla a través
de un espejo porque se descubriría su verdadera apariencia.