En Guadalajara, el millonario dueño de grandes
almacenes, Leopoldo Guillén, ha muerto y su cadáver es
velado por sus deudos, su esposa y su hijo Román. Llega Bernarda
, amante de Leopoldo acompañada por sus dos hijitas ilegitimas,
Eugenia y Carlota. La esposa la expulsa. Bernarda, malévola
le recuerda cuanto la amó Leopoldo y se retira. Es una noche
de lluvia Al bajar la escalera, aparece Román y de un empujón
lanza a Bernarda y a sus niñas a una poza de lodo gritándoles
que ése es su lugar. La pequeña Carlota se mira la manita
manchada de fango.
Varios años más tarde, Carlota se mira la mano manchada
de arcilla y recuerda como en un sueño esa noche que no tiene
explicación ni para ella ni para Eugenia. Bernarda ahora finge
ser una respetable viuda y obliga a sus hijas a llevar una existencia
de monjas. Eugenia ha podido ir a la universidad, pero la tímida
y despreciada Carlota vive encerrada, dedicada su piano y a fabricar
máscaras que desearía ponerse y ser "otra".
A millas de distancias, en el pueblito de San Pablo del Monte, vive
Cordelia Portugal, esa "otra" que Carlota desearía
ser. Coqueta, ambiciosa, y un volcán de pasiones, Cordelia
es físicamente idéntica a Carlota. Cuando el ricachón
Delfino le prohibe a su hijo Lázaro que corteje a Cordelia, ésta
vuelve sus ojos hacia los Ibáñez, los nuevos dueños
de la Hacienda la Santísima e intenta seducir al doctor Ibáñez,
y al no conseguirlo se hace amante de su hijo Adrián, pero,
al descubrir que es adoptado, lo abandona . Su nueva presa será Alvaro,
hermano de Adrián, que vive en Querétaro y es novio
de Carlota.
Bernarda quiere impedir que su hija se case para no entregarle la
herencia de Leopoldo y por eso engaña a Alvaro haciéndole
creer que Carlota ha muerto. Enloquecido de dolor, Avaro regresa
a la hacienda conoce a Cordelia y se casa con ella creyendo poder
convertirla en "otra" Carlota. Entretanto, Carlota embarazada,
cree haber sido abandonada por su novio. Pierde a su hijo y con él
se van sus ganas de vivir. Por los próximos diez años,
Carlota será una reclusa, cumpliendo el deseo de su madre
de enterrarse en vida. Pero el destino la hará conocer a Cordelia
y hacerse pasar por ella para recuperar a su gran amor.