A finales del siglo XIX, Luz María, una
muchacha de campo, ingenua, pobre y sin cultura, se ve obligada a
viajar a Lima para acompañar a su madre enferma. Ambas se
hospedan en la casa de Modesta, una amiga de la madre de Luz María
que trabaja como cocinera de los Mendoza.
La madre de Lucecita, como todos la llaman, no logra recuperarse
y en su lecho de muerte llama a Miguel Mendoza, el verdadero padre
de la chica, y le pide que se haga cargo de ella. pero el hombre
la contrata como sirvienta, porque no se atreve a confiarle su secreto
a su esposa, la malvada Graciela.
Es así como Luz María conoce a Gustavo, un joven apuesto
que esta casado con la única hija de los Mendoza, Angelina,
una mujer egoísta y engreída que vive postrada en una
silla de ruedas fingiéndose inválida para poder retener
al esposo a su lado.
Poco a poco Lucecita se gana el cariño de todos, al tiempo
que surge una irresistible atracción entre ella y Gustavo.
Confundida y temerosa, la muchacha huye al campo, donde se encuentran
y hacen el amor y es entonces cuando Luz María quedará embarazada.