María es una joven pepenadora que vive
en las afueras de la ciudad, ella pierde a su madrina quien antes
de morir le dice al cura del pueblo que no la desampare. El padre
le dice a uno de sus beneficiarios que la lleve de sirvienta a su
casa.
Ella ahí se enamora de Luis Fernando hijo de su benefactor,
y tiene que luchar con Soraya para poder ganar el amor de su prometido.
Soraya muere y María se queda con Luis Fernando. Antes de
partir para Brasil, Luis Fernando regresa a su casa y encuentra a
María abrazada a Vladimir, su hermano y rival de amores.
Aunque es un inocente abrazo, Luis Fernando cree que son amantes
y abandona a su mujer. María se entera de que está embarazada.
Cuando su marido le pide el divorcio, ella enloquece y huye de su
casa.
Ella tiene a su hijo y lo regala. Luis Fernando descubre la verdad,
regresa y encuentra a su esposa en un manicomio. Creyendo que su
hijo murió, Luis Fernando adopta a Tita, una bebé huérfana.
María la acepta pero no pierde las ilusiones de encontrar
a su hijo.