Silvana es un ama de casa como cualquier otra, vive con su hija
Andrea y su esposo Cristóbal, juntos trabajan en una tienda
de artesanías que Silvana obtuvo después de que su
padre murió.
Cristóbal y Silvana pasaban por una mala etapa, por lo que
pensaban en divorciarse pero Silvana intenta a toda costa salvar
su matrimonio, desafortunadamente los planes de Silvana por conservar
su familia se desvanecen con la muerte de Cristóbal. Ella
no entiende cómo su esposo siendo tan joven, pudo haber sufrido
de un ataque al corazón.
El cuerpo de Cristóbal estaba aún con vida cuando
Silvana lo encuentra en su negocio y se da cuenta que este ha sido
saqueado. Después de un tiempo la mafia empieza a acosar a
la pobre viuda para cobrarle cinco millones de dólares que
su esposo le había robado.
El comandante Esteban Pizarro está a cargo del caso y descubre
los nexos que tenía Cristóbal con la mafia y el tráfico
de drogas. Pizarro sospecha que Silvana fue quien en realidad asesinó a
Cristóbal para quedarse con el dinero, haciendo creer a todos
que es inocente, así que él intenta acercarse a ella
para desenmascararla, pero lo único que descubre es que está perdidamente
enamorado de ella.
Aún cuando todos creen que Cristóbal ha muerto, este
regresa convertido en un hombre malvado dispuesto a vengarse y a
destruir a su esposa y al comandante Pizarro.