Un joven idealista que, viendo que la ley juega
a favor de los más poderosos, de esos que consiguen sus beneficios
a costa de los más pobres, débiles y desamparados,
decidió aplicar su propia justicia en defensa de ellos. Así nació Coraje,
un personaje del que todo el mundo habla con fervor, con admiración
por sus más osadas hazañas, pero que nadie conoce.
Coraje actúa enmascarado, acompañado por dos bandidos.
El asesinato de uno de los hombres más respetados de La Cruz
conmueve a toda la zona y despierta las más duras sospechas.
Al parecer, Guerrico supo días antes de su muerte algo que
ni él, ni nadie debía saber. Algo que ponía
en riesgo los intereses de algunos poderosos. Fue advertido, incluso
tentando a silenciar su secreto, pero su decencia y honestidad a
la tumba, igual que ese secreto. Alguien tiene que pagar por esa
vida. Pero ninguno de los responsables va asumir esa condena. Así,
en un recinto ubicado debajo de la plaza del pueblo donde regularmente
todos los viernes se reúne una Logia compuesta por los más
poderosos del pueblo, se piensa en un posible candidato para cargar
con ese crimen. Y nadie más adecuado para hacerlo que un forajido.
Coraje, ese justiciero que vive sacándole a los ricos para
ayudar a los pobres, y que nunca ha matado ningún mortal,
ni siquiera al más malvado esta vez hizo la peor de las excepciones:
matar a Guerrico, al hombre más querido de La Cruz. Enterado
de esta injusticia,
Coraje decide no solo limpiar su nombre, si no
hacer justicia y atrapar al verdadero asesino de Guerrico. Y si bien
no saben quien es, saben que está en La Cruz. Así es
como Coraje y su banda deciden ir a La Cruz, pero saben que para
tamaña empresa necesitan una estrategia mucho más fuerte
que la de actuar desde las oscuridades del bosque, como lo vienen
haciendo hasta ahora. Y accidentalmente, yendo hacia La Cruz, la
encuentran. Hoy el anciano sacerdote del pueblo hace su último
oficio en cementerio despidiendo los restos de Guerrico. Mañana
llega el nuevo párroco. Nadie conoce su apariencia y tampoco
su destino.
En el camino hacia La Cruz, el Padre Juan es asaltado
por un ladrón justo cuando Coraje y su banda pasan por allí.
Logran darle su merecido al bandido, pero no logran salvarle la vida
al sacerdote. Coraje ve en el desafortunado hecho y más precisamente
en la sotana del Padre Juan, la manera de entrar a La Cruz y a todas
sus casas. Nadie más respetado, nadie más inofensivo,
nadie más confiable para escuchar cualquier secreto, aún
aquellos inconfesables, que el cura. Sin ningún conocimiento
teológico ni litúrgico, más cierta admiración
por Jesús llega el nuevo cura párroco a La Cruz, un
pueblo muy creyente y conservador. A partir de aquí, desde
la Iglesia de La Cruz, comenzarán a ejecutarse los distintos
planes, estrategias, investigaciones y todo lo necesario para hacer
justicia con dos hombres: con Guerrico y con Coraje.
Coraje rápidamente
es conmovido por la belleza de una de las jóvenes del pueblo
Clara que no es otra que una de las dos hijas de Guerrico. Ambos
caerán en el hechizo del amor. Ella sufrirá por haberse
enamorado de un hombre que esta casado con Dios. Y él, aún
sabiendo que ese amor no es imposible, no la tendrá, pagará el
costo de su mentira.