Pasión de gavilanes es la historia de los
hermanos Reyes Guerrero, quienes, tras abandonar su país,
donde no tuvieron suerte, atraviesan la frontera y consiguen instalarse
en una pequeña pero agitada ciudad. Juan, el mayor de ellos,
es quien dirige el trabajo y se constituye en el jefe de aquel hogar.
Es un hombre recio, emprendedor y responsable, pero demasiado estricto
y algo primario, cosa que disgusta a sus demás hermanos, que
lo ven como un padre severo, incapaz de tolerar ninguna falta. Le
sigue Oscar, quien se diferencia de él por su desmedida astucia,
muy ambicioso y calculador, no se conforma con la suerte, y siempre
busca el dinero de la manera menos sospechada.
El tercer hermano es Franco, físicamente atractivo como sus
hermanos, pero mucho más débil de carácter, puesto
que es un bohemio que sueña con mujeres hermosas, y se enamora
perdidamente, como en el caso de Rosario Montes, la cantante de un
bar, cuyos encantos consiguen trastornarlo. Libia Reyes, la menor,
cuenta apenas con diecisiete años. Es la alegría y la
gran preocupación de sus hermanos, quienes la celan exageradamente,
por ser la única mujer. Y los problemas se presentan por culpa
de ella.
La inexperta joven se enamora de Bernardo Elizondo, un hombre
mayor quien a su vez se enloquece por ella. Los dos viven un secreto
y tórrido romance, que es descubierto por los hermanos Reyes.