María Sánchez Amaro es una muchacha
de buena familia, educada bajo las costumbres morales de los años
20, cuya vida girará alrededor de tres hombres: Alfredo, el
seductor, con quien se casa y procrea una hija; Enrico, el hombre
maduro, noble y protector, con quien forma un segundo matrimonio,
y Antonio, que irrumpe en su vida con la promesa del verdadero amor.
Después de padecer los malos tratos y la traición
de Alfredo, María se queda sola con su hija cuando éste
va a la cárcel por delincuente. Ella sale adelante gracias
a su hermosa voz, pero cuando Alfredo sale en libertad y vuelve a
atormentarla, María cae en los brazos de Enrico, cautivada
por su amor y bondad, y en él encuentra el cariño y
protección que siempre ha anhelado.
Entonces aparece Antonio, un hombre que hace años recibió la
protección de Enrico cuando llegó huyendo de su país,
acusado de un crimen que no cometió. Enrico no sólo
le brindó trabajo sino también el mismo afecto que
le daba a su propio hijo.
Antonio se enamora perdidamente de la esposa del hombre que más
quiere y respeta, y ella le corresponde, aunque ambos tratan de resistir
este amor atormentado e imposible.